GRANDES GESTAS: El 2 de mayo
Francisco de Goya y Lucientes
El 2 de mayo en Madrid. La Patria en peligro
Tras la caída de Godoy en el "motín de Aranjuez" el 17 de marzo de 1808, Carlos IV se ve obligado a abdicar en su hijo Fernando VII. Pero las tropas francesas ya se encuentran a las puertas de Madrid y el general Murat ocupa la capital el 23 de marzo. Napoleón atrae a Bayona al nuevo monarca y a su padre, quedando en Madrid como representación regia una Junta de Gobierno. Son conocidos los hechos acaecidos en Bayona, donde los dos Borbones protagonizan unas vergonzosas escenas familiares y ceden la corona a Napoleón, que nombrará rey de España a su hermano José Bonaparte.
Pero la acción se desarrolla en Madrid, donde el general Murat solicita a la Junta de Gobierno el traslado a Bayona de los dos únicos miembros de la familia real que permanecen en la capital: la Reina de Etruria (reino creado en el Pacto de Fointanebleau), que es hija de Carlos IV, y el infante Francisco de Paula. La Junta de Gobierno duda, pero ante las presiones de Murat y la petición que traslada un emisario de Fernando VII cede en una reunión en la madrugada del 1 al 2 de mayo.
El pueblo congregado a las afueras del Palacio Real la mañana del 2 de mayo vio como se trasladaba a la Reina de Etruria y otro coche esperaba la salida de Franciso de Paula. Ha quedado para la historia el grito de "Nos lo llevan" con el que se cuenta que la muchedumbre penetra en el Palacio Real y es acribillada por la Guardia Imperial de Murat. La lucha durará hasta la tarde y fue llevada a cabo por el pueblo de Madrid, con el apoyo de unos pocos militares como Luis Daoíz o Pedro Velarde, que se atrincheran con sus regimientos en el Parque de Artillería de Monteleón y resisten durante horas el acoso de las tropas francesas hasta ser masacrados por los refuerzos de Murat.
El general francés aprovechó para imponer la jurisdicción militar y anular el ya escaso poder de la Junta de Gobierno. Aunque el movimiento popular intentó cerrar las puertas de la ciudad, Murat terminó de introducir a sus 30.000 soldados que aguardaban a las puertas y, tras encarnizadas refriegas en las Puertas del Sol y de Toledo, junto a la ya mencionada batalla en el Parque de Artillería de Monteleón, se terminó de adueñar de la ciudad. Hay que señalar la presencia de mujeres entre los insurrectos, algunas de las cuales han pasado a los anales de nuestra legendaria historia, como Clara del Rey o Manuela Malasaña.
Conociendo los sucesos que se desarrollan en Madrid, el político Juan Pérez Villamil redacta un bando que firmarán los alcaldes de Móstoles: Andrés Torrejón y Simón Hernández:
Señores Justicias de los pueblos a quienes se presentase este oficio, de mí el Alcalde de Móstoles:
Es notorio que los Franceses apostados en las cercanías de Madrid y dentro de la Corte, han tomado la defensa, sobre este pueblo capital y las tropas españolas; de manera que en Madrid está corriendo a esta hora mucha sangre; como Españoles es necesario que muramos por el Rey y por la Patria, armándonos contra unos pérfidos que so color de amistad y alianza nos quieren imponer un pesado yugo. Después de haberse apoderado de la Augusta persona del Rey; procedamos pues, a tomar las activas providencias para escarmentar tanta perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos y alentándonos, pues no hay fuerzas que prevalezcan contra quien es leal y valiente, como los Españoles lo son.
Dios guarde a Ustedes muchos años.
Móstoles dos de Mayo de mil ochocientos y ocho.
Andrés Torrejón
Simón Hernández
El levantamiento se extenderá a todo el país, dando comienzo a la Guerra de Independencia. La represión brutal de los invasores, con los masivos fusilamientos de La Moncloa, no acallará el grito triunfal del orgullo español.

