Saturday, October 22, 2005

Batallas de la Historia. Trafalgar (1805)


TRAFALGAR: 200 AÑOS DE MEMORIA

Ayer fue 21 de octubre de 2005, segundo bicentenario de la batalla naval de Trafalgar, librada entre Inglaterra y la alianza francoespañola en aguas de Cádiz con una gran victoria de la flota anglosajona. Las Armadas de los tres países contendientes celebraron un homenaje conjunto a los 4.857 caídos en el combate. Mar adentro, a nueve millas de la costa, se lanzaron al mar tres coronas de flores, en este orden, desde las fragatas "Montcalm" (Francia), "Reina Sofía" (España) y "Chanthaln" (Inglaterra). La lectura de discursos y los actos institucionales se sucedieron a bordo del portaaviones "Príncipe de Asturias", buque insignia de la flota española. Trataremos de resumir lo más brevemente posible lo acaecido en esas mismas aguas hace dos siglos.

Tras la Revolución Francesa de 1789, los ministros de Carlos IV continuaron manteniendo la alianza con Francia. Tras los recelos del Conde de Aranda hacia el nuevo orden en el país vecino, el fulgurante ascenso de Manuel Godoy nos llevó a firmar de nuevo un pacto ofensivo-defensivo con la República Francesa (1796). Tras el golpe de estado de Napoleón Bonaparte, la alianza se estrechó aún más y España entró en conflicto con Portugal ("Guerra de las Naranjas", 1801) en el intento galo de dejar aislada a Inglaterra. Obtuvimos la plaza de Olivenza (Badajoz) y Godoy, "Príncipe de la Paz", se afianzó en el cargo, dando toda su confianza a Napoleón para futuros conflictos.

Preparando una posible invasión naval sobre la isla, así sorprendió la flota inglesa a la armada franco-española anclada en Cádiz en 1805. El vicealmirante francés André de Villeneuve dio la orden de zarpar a los 33 buques que componían su flota, enfrentándose ésta a la escuadra británica unas millas al oeste del Cabo de Trafalgar. Los 27 navíos ingleses al mando del almirante Horatio Nelson se dividieron en dos frentes y atacaron a la columna enemiga, dividiéndola en dos y aislando a sus buques para evitar que se apoyasen en la lucha. La vanguardia francoespañola, separada del grueso de la flota, se vio obligada a virar y volver en su auxilio, pero la batalla terminó en pequeñas luchas aisladas con superioridad numérica inglesa en casi todas ellas. Así consiguió Nelson compensar su inferioridad en fuerzas y alcanzar una victoria que ahuyentó definitivamente la amenaza de un desembarco francés en la isla.
En la batalla participaron 15 buques españoles, armados con 1.330 cañones y 11.817 hombres. De ellos, murieron 1.025 y 1.383 resultaron heridos. Entre los caídos destacan el teniente general Federico Gravina, al mando de las fuerzas españolas, o Cosme Damián Churruca. Éste último se distinguió por su resistencia contra el acoso simultáneo de varios navíos y es uno de los grandes héroes de la Armada Española. Hay que recordar que en la batalla también murió Nelson y que Villeneuve se suicidó antes de dar la noticia al emperador Bonaparte.

Se han escrito muchos libros, tanto de historia militar como de simple literatura, sobre una de las batallas navales más célebres de todos los tiempos. Desde uno de los "Episodios Nacionales" de Galdós al reciente "Cabo Trafalgar" de Pérez Reverte, homenajeado ayer en el acto. También se ha especulado sobre el comienzo del definitivo declive español: invasión francesa de 1808, pérdida de las colonias en las décadas siguientes, guerras carlistas y el definitivo "Desastre del 98". En todo caso, Trafalgar fue una derrota sin paliativos aunque honrosa, que merece un recuerdo desde la distancia que dan dos siglos. Además, entronca con la actualidad en la necesidad de reforzar el sentimiento de identidad nacional tanto en el recuerdo de las grandes victorias como en el de las sonoras derrotas. Es Historia de España, la historia de todos.

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