ESPAÑA EN ASIA. CAPÍTULO III
CAMBOYA
La península de Indochina también fue objetivo de los españoles afincados en Filipinas, y las actuales naciones de Laos, Vietnam y Camboya fueron escenarios de varias expediciones militares de éxito y poco conocidas. La narración de las mismas se podría tornar demasiado extensa debido a los mil detalles de lo que les ocurrió en aquellas extrañas tierras, así que tendré que resumir en exceso. Una crónica muy completa está en el libro que ya os mencioné: "Martínez va a la guerra", del oficial F.A. Marín.
A finales del siglo XVI Apram Langara, soberano camboyano exiliado en Laos, pidió ayuda a los españoles. El rey de Siam (actual Tailandia) le había derrotado y un primo de Apram había reorganizado el ejército, puesto en fuga a los siameses y se había hecho con el trono. En enero de 1596, zarparon 120 españoles y un número indeterminado de mercenarios japoneses y filipinos, embarcados en una galera y dos juncos, que compusieron la primera expedición. Sólo llegaron sesenta debido a los tifones y fueron recibidos por el primo de Apram, que rápidamente se puso en guardia contra los extranjeros. Los chinos, comerciantes en su mayoría, tenían una fuerte presencia en Camboya y vieron con malos ojos la llegada de los europeos. Ante el apaleamiento de tres españoles, los expedicionarios mataron a trescientos chinos y pusieron el fuga al resto, haciéndose con sus juncos. El primo de Apram montó en cólera y ante un probable ataque camboyano, los españoles asaltaron el palacio real y asesinaron al monarca y a gran parte de su guardia. Huyeron ante el hostigamiento de la población local y se reunieron con el resto de los expedicionarios, a los que el tifón había desviado hacia Singapur. De nuevo unida la misión militar, se dirigieron a la desembocadura del Mekong para hacer acopio de víveres y llegaron al reino de la Cochinchina (actual Vietnam).
Dos "castillas", Belloso y Ruiz, partieron al vecino Laos a comunicar a Apram el resultado de su intervención militar. Volvieron a la costa para informar de que el rey seguía con vida y de nuevo regresaron a Laos para acompañar a Apram en su regreso al reino de Camboya, esta vez como soberano. Estos dos españoles quedarían en el reino hasta la siguiente expedición desde Filipinas. Mientras, en Cochinchina, una riña de los "castillas" (españoles así llamados por los lugareños) con los japoneses allí desplazados, degeneró en una batalla naval. Los nipones, apoyados por las fuerzas cochinchinas y embarcaciones de su aliado el rey de Tonkín, fueron derrotados por los españoles que pusieron finalmente rumbo a Manila. En el estrecho de Singapur fueron atacados por siete juncos piratas, a los que pusieron en fuga con escasas bajas. Atracaron en Malaca para reponer fuerzas y entraron en Manila en marzo de 1597, catorce meses después de su partida.

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